{NT: Darle a alguien el sabor de su propia medicina}
An Chang Qing
durmió profundamente hasta el amanecer. Cuando el sol de invierno atravesó la
pantalla y aterrizó en su rostro, se sobresaltó y las primeras palabras de su
boca fueron: ―¿An Chang Qi estĆ” muerto?
Xiao Zhige
acababa de regresar de su prƔctica matutina. Sus pasos se sosegaron al entrar
en la habitación: ―Murió en medio de la
noche.
An Chang Qing
asimiló su respuesta y murmuró su queja: ―¿Por quĆ© no me
despertaste anoche?
―Estabas
durmiendo. No era nada importante ―, respondió Xiao Zhige.
A estas
alturas, An Chang Qing estaba familiarizado con las palabras no pronunciadas de
Xiao Zhige. Comprendió que Xiao Zhige debĆa pensar que la muerte de An Chang Qi
habĆa sido determinada y no vio la necesidad de despertarlo.
Dejando el
asunto atrÔs, An Chang Qing se levantó y se lavó. Después de que Anfu lo
ayudara a cambiarse, preguntó: ―¿Han enviado a
alguien para dar la noticia?
Justo cuando
preguntó, el Mayordomo Wang entró con un sirviente de la Mansión An.
El sirviente
llevaba un trozo de lino blanco en la cintura. Se inclinó y transmitió las
noticias que An Chang Qing esperaba.
An Chang Qing
dijo que asistirĆa al funeral y envió al sirviente de regreso.
. . .
El funeral era
dentro de siete dĆas y An Chang Qing no iba a dejar que la enfermedad de su
madre se prolongara tanto. DespuĆ©s del tercer dĆa del velatorio de An Chang Qi,
arregló todo antes de ir a la Mansión An con Tie Hu y Hu Shi Fei.
La visita a la
familia An esta vez fue un fuerte contraste con la Ćŗltima vez que estuvo aquĆ.
Tal vez por los cĆ”nticos y el luto en el patio oeste, toda la mansión parecĆa
estar cubierta por una nube oscura.
Los chicos y
chicas de la servidumbre llevaban todos un trozo de lino blanco y tenĆan los
ojos abatidos. Incluso Madame Li llevaba ropas simples y parecĆa demacrada.
De camino al
JardĆn Rainbow, An Chang Qing pasó por el ominoso Patio Oeste. Echó un vistazo
al interior y vio a varios monjes sentados con las piernas cruzadas mientras
entonaban cĆ”nticos ininteligibles. Madame Sun tenĆa el pelo revuelto y el
rostro demacrado. Estaba arrodillada en oración y cuando levantó la cabeza, sus
ojos se encontraron con los de An Chang Qing.
El dĆa de su
regreso a casa, ya se habĆa enfrentado a la segunda rama y, por lo tanto, no se
molestó en mostrar una fachada cortés. Cuando sus ojos se encontraron, An Chang
Qing detuvo su paso y asintió ligeramente.
Pero los ojos
de Madame Sun se abrieron de par en par. Se levantó bruscamente y cargó contra
Ć©l mientras gritaba: ―¡Puta! ¡DevuĆ©lveme a mi
hijo!
An Chang Qing
no se inmutó. Se mantuvo en su sitio mientras Madame Sun se acercaba. Cuando
estaba a sólo dos pasos, fue retenida por el cuello por Tie Hu. Ella continuó
luchando, pero Tie Hu no cedió. Incluso ante una dama, no dudó en darle una
patada en la parte posterior de la rodilla, obligando a Madame Sun a
arrodillarse. Exclamó con fuerza: ―¡Se supone que
debes mostrar tu respeto ante Wangfei!
Madame Sun
seguĆa resistiendo. Miró a An Chang Qing con los ojos inyectados en sangre y
gritó furiosa: ―¡Espera! ¡La retribución caerĆ” sobre ti!
An Chang Qing
la miró y se rió: ―Yo no lo matĆ©. ¿Por quĆ© iba a recibir
un castigo?
―¡Si no fuera por ti, mi hijo no habrĆa muerto! ―Su negación agravó su ira. Si no fuera retenida por Tie Hu, habrĆa
vengado a su hijo con sus propias manos.
―PensĆ© que Wangye lo habĆa dejado claro
la Ćŗltima vez. Si no hubiera intercedido, An Chang Qi no habrĆa vivido mĆ”s allĆ” de los Ćŗltimos dos dĆas ―, An Chang Qing arqueó las cejas, ―Si lo querĆa muerto, ¿por quĆ© me arriesgarĆa a ir contra
Wangye solo para suplicar por Ʃl?
Madame Sun
continuó mirÔndolo mientras jadeaba pesadamente.
An Chang Qing
frotó el colgante de jade de su cintura y continuó: ―Hay muchas
personas con las manos y las piernas rotas que siguen vivas. La muerte de An
Chang Qi, ¿no deberĆa cuestionar a los mĆ©dicos en su lugar? AdemĆ”s, existe la
posibilidad de que alguien no quiera que viva. Sea lo que sea, su muerte no me
aporta nada.
Madame Sun
levantó la cabeza y preguntó: ―¿QuĆ© intentas decir?
Madame Li, que
estaba cerca, frunció el ceƱo y dijo: ―Los mĆ©dicos dijeron que Chang Qi murió por la pĆ©rdida de sangre
debido a las graves heridas.
―Las palabras de
los mĆ©dicos no siempre son ciertas ―, An Chang Qing
la miró y sonrió: ―¿No dijeron los
mƩdicos que la enfermedad de Lady Yu se puede curar con
suplementos. Ha estado tomƔndolos todos
estos aƱos y no he
visto que mejore. Al contrario, su salud se estĆ” deteriorando...
―Es por eso que
a veces, las palabras del mĆ©dico no son confiables ―, An Chang Qing
se volvió para mirar a
Madame Sun, ―Segunda tĆa, ¿no estĆ”s de acuerdo?
Los ojos
empapados de lĆ”grimas de Madame Sun se movĆan de un lado a otro entre An Chang
Qing y Madame Li. Se tambaleó hacia atrĆ”s y gritó: ―¡Alguien, ve a buscarme a Fei Cui!
El corazón de
Madame Li dio un salto, pero se las arregló para hablar con calma: ―La especulación de Wangfei es demasiado absurda.
An Chang Qing
respondió con deliberación: ―Absurdo o no, deje que el Doctor Hu
eche un vistazo y decida.
Los dedos de
Madame Li temblaron. Echó una rÔpida mirada a la sirvienta a su lado antes de
ajustar su estado de Ć”nimo y siguió a An Chang Qing hasta el JardĆn Rainbow.
El JardĆn
Rainbow estaba tan tranquilo como siempre. La Ćŗnica diferencia era que el
descuidado patio delantero ahora estaba despejado de nieve y malas hierbas y el
calor rezumaba desde el interior de la casa.
Los ocupantes
del interior escucharon los movimientos y rƔpidamente se acercaron a la puerta.
An Xian Yu vio a An Chang Qing en el frente y gritó alegremente a su hermano,
pero se congeló inmediatamente después de ver a Madame Li. Ella saludó en voz
baja, ―Madre.
An Chang Qing
le dio unas suaves palmaditas en la cabeza y la siguió, ―¿Cómo estĆ” Madre Yu? ¿Dónde estĆ” Zhao Shi?
An Xian Yu
respondió: ―Madre Yu es la misma de siempre y Zhao Shi estĆ” preparando su medicina en la parte de atrĆ”s.
Cuando dijo
eso, An Xian Yu se sintió un poco avergonzada, ya que esa era originalmente su
tarea. No habĆa sirvientes asignados al JardĆn Rainbow, por lo que siempre
habĆa sido An Xian Yu quien se encargaba de las tareas domĆ©sticas. No fue hasta
que An Chang Qing dejó a Zhao Shi por ellas que las cosas se habĆan vuelto mĆ”s
fĆ”ciles entre madre e hija. Las bromas sarcĆ”sticas habĆan desaparecido e
incluso los envĆos mensuales que regularmente se habĆan malversado se
entregaban puntualmente en su totalidad.
La habitación
se mantenĆa caliente gracias al carbón encendido y la tos de Lady Yu se habĆa
aliviado considerablemente, reduciendo su carga de trabajo y dejƔndole mƔs
tiempo para sus estudios.
An Chang Qing
vio la alegrĆa en sus ojos y sonrió: ―¿Dónde estĆ” la Madre Yu?
Justo cuando lo
pidió, una mujer vestida con una gruesa túnica acolchada salió de detrÔs del
tabique. Al ver a An Chang Qing, instintivamente gritó 'Nuo Nuo', pero se
detuvo a medio camino en el momento en que notó la presencia de Madame Li.
RĆ”pidamente cambió su forma de dirigirse, ―... Tercer
Joven Maestro, estĆ” aquĆ.
―Lady Yu, he
invitado al Dr. Hu para que vea su enfermedad ―, An Chang Qing
se adelantó para ayudarla
a sentarse. La madre y el hijo se miraron con un entendimiento tƔcito.
Al oĆr su
señal, Hu Shi Fei se aclaró la garganta y se adelantó para saludar. Lady Yu le
devolvió el saludo con una sutil inclinación de cabeza antes de tenderle la
muƱeca para que le tomara el pulso.
Hu Shi Fei
cerró los ojos y estudió su pulso mientras An Chang Qing y Madame Li tomaban
asiento y esperaban los resultados.
Procediendo con
el plan, Hu Shi Fei fingió leer el pulso de Lady Yu antes de abrir los ojos y
declarar: ―Lady Yu estĆ” infectada de
veneno. MuƩstrame los
restos de su medicina diaria.
La expresión de
An Chang Qing se volvió sombrĆa: ―¿Envenenada? ¿Por quĆ© dice eso el
Dr. Hu?
Madame Li
tambiĆ©n estaba en shock. Exclamó: ―¡Eso es
imposible!
Su reacción fue
tan exageradamente incongruente que varios pares de ojos se volvieron a centrar
en ella.
―Madre Li, no
eres mĆ©dico, ¿cómo sabes que es imposible? ―An Chang Qing
bajó la mirada y dijo insensiblemente: ―Escuchemos lo
que tiene que decir el Dr. Hu.
Madame Li
tambiĆ©n sabĆa que su reacción era anormal. Apretó su paƱuelo y rĆ”pidamente
calmó su voz: ―Lo que quise decir es que esta es la Mansión An, nadie aquĆ se atreverĆa a envenenar a nadie.
―Si hay veneno o
no, lo sabremos despuĆ©s de probarlo. ―An Chang Qing ordenó a Zhao Shi que trajera la medicina que acababa de
preparar.
Una fuerte
fragancia medicinal llenó la habitación cuando Zhao Shi sacó la medicina. Hu
Shi Fei sacó una aguja plateada y sumergió su punta en la medicina. No mucho
después, la aguja se volvió negra.
Hu Shi Fei le
presentó la aguja a An Chang Qing, ―Wangfei, por favor, mira esto, de hecho
es veneno.
An Chang Qing
se volvió para mirar a Madame Li con una expresión severa, ―¡Pensar que alguien se atrevió a usar veneno en la Mansión
An! Tengo que decirles al padre y a la vieja matriarca que lleguen al fondo de
esto.
Hubo un tic en
los ojos de Madame Li, pero mantuvo un frente digno y dijo: ―Por supuesto,
tenemos que investigar esto a fondo.
Y asĆ,
procedieron al patio principal para encontrar a An Zhi Ke y la vieja matriarca.
An Chang Qing
ralentizó sus pasos para apoyar a Lady Yu. Miró la espalda rĆgida de Madame Li
desde atrĆ”s y ordenó con una voz claramente audible: ―La medicina de
Lady Yu siempre ha sido elaborada por Yu'er, asà que lo mÔs probable es que
haya sido manipulada por el mƩdico o el boticario. Tie Hu, sigue a Anfu al
Pabellón De Ren y trae al médico y al boticario.
Hubo una pausa
indiscernible en el movimiento de Madame Li antes de avanzar rƔpidamente con la
mayor naturalidad posible.
Tanto An Zhi Ke
como la vieja matriarca fueron invitados al patio principal. La vieja matriarca
acababa de perder a un nieto y cuando su estado de Ɣnimo estaba por los suelos,
su presencia fue requerida con urgencia. Miró al grupo de personas y frunció el
ceƱo con fastidio: ―¿QuĆ© pasa ahora?
Madame Li
estaba a punto de responder cuando An Chang Qing se le adelantó.
―Hoy, traje al
Dr. Hu de la Mansión Wang para que
le diera un vistazo a la enfermedad de Lady Yu. Inesperadamente, me dijo que no
estaba enferma pero que habĆa sido envenenada. ―An Chang Qing
luego le hizo un gesto a Zhao Shi para que le presentara el tazón de medicina y la aguja ennegrecida.
An Chang Qing
continuó: ―Este medicamento siempre ha sido elaborado por Yu'er.
Tampoco hay sirvientas en el JardĆn Rainbow, por lo que el problema solo podrĆa
provenir del médico o el boticario. Ya he ordenado que los traigan aquà desde
el Pabellón De Ren.
El impulso de
la vieja matriarca se deterioró. Ella frunció el ceƱo y dijo: ―¿PodrĆa ser todo un
error? ¿QuiĆ©n envenenarĆa a Lady Yu?
An Chang Qing
miró a An Zhi Ke con ojos frĆos, ―TambiĆ©n quiero saber ... ¿QuiĆ©n querrĆa envenenar a
Lady Yu?
An Zhi Ke hizo
una mueca, pero permaneció en silencio.
En poco tiempo,
trajeron al mĆ©dico y al boticario de De Ren Tang que habĆa tratado a Lady Yu.
An Chang Qing miró a Madame Li y, como era de esperar, a su lado habĆa una
doncella adicional que habĆa aparecido de la nada.
Ćl sonrió
sutilmente y se volvió para mirar a los dos hombres con ojos crĆticos, ―La medicina
diaria de Lady Yu es venenosa, ¿esto tiene algo
que ver contigo?
El boticario se quedó paralizado por
la conmoción antes de poder reaccionar con brusquedad. Cuando el médico vio la
escena, se inclinó rÔpidamente hacia abajo, y sólo levantó la cabeza para
estudiar la expresión de An Chang Qing.
Cuando volvió a bajar la cabeza,
miró secretamente a Madame Li con su visión periférica.
Madame Li estaba sentada erguida con
un comportamiento imperturbable. El Ćŗnico movimiento provenĆa de su mano
derecha, mientras acariciaba una cadena de cuentas de Bodhi en su muƱeca.
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El autor tiene algo que decir:
Song Song: No estoy hoy :)
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